domingo, 9 de septiembre de 2012

Domingo a la tarde

Intentando sacarme de encima los vestigios de una gripe que me tuvo en cama parte de este hermoso fin de semana, puse manos a la obra: piedras pintadas para regalar a unas amigas ilustradoras, y pan casero para la cena de esta noche.



¿El resultado? Contentura y paz.

5 comentarios:

Veroka dijo...

Que bien hace amasar pan y hacer cosas bellas para regalar...
Es sanador!
Besote
(hoy también hice pancito, tenia unas ganas de meter las manos en la masa!)

roberto m. dijo...

Ah NOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!
esto está pa comerselo!!!!!
me imagino con manteca!!!!!
tiene orégano verdad???
me imagino con una rodajita de queso gruyere arriba!!!!!!!!!!!!
ahhhhhhhhhhhhh
se me hace agua la boca!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
buena semana!!!!!!!!!!!!!!!!

Bella dijo...

Quiero todo.
Qué envidiación me dan los que comieron ese pan y las que recibieron (o recibirán) esas piedras.

Graciela dijo...

Hola Marce!!! me alegro que ya estes mejorcita, ese pancito hmmmmmmm si hasta huelo su aroma desde aca, que pínta!!!!
y me parece que en breve tendrán que darse una vueltita por que las piedras por allá no se consiguen no ? jjajaj}
besitos y buena semana ♥

Jorgelina dijo...

Ese pan tiene una pinta bárbara.
Las piedras divinas.
Besos