(Esto debe verse como una animación. Si de entrada no la ven, clickeen sobre la foto, ciérrenla cuando se abre, y volverán acá, para ver a todas las ranitas bailándome)
Frenar. Hace bien. Se siente lindo. Dejar por un rato las responsabilidades, los tiempos contra reloj, la rutina y... jugar. Tomarse un recreo.
¡Gracias por la buenísima onda, Roberto!
:)
