miércoles, 19 de septiembre de 2007

¿Mi buena acción del día?





Esta mañana me pasó algo inesperado. Volviendo a mi casa en el auto, (para los que conocen, por la Avenida, a la altura del barrio nuevo), salió de la nada, volando, un pájaro carpintero, justo enfrente de mi auto. Pensé que lo había atropellado cuando mirando por el espejo retrovisor, lo veo tendido panza arriba en la calle. Me sentí muy mal. Los que me conocen, saben que los animales son mi debilidad, así que volví, pensando que lo iba a encontrar muerto, pero para sacarlo de la calle, por lo menos.¡No estaba muerto! Y era hermoso. Lo levanté, lo revisé y no le encontré heridas. Sin saber qué hacer, me subí al auto con el pájaro y lo puse en el piso del lado del acompañante.Llegué a casa viendo como mejoraba momento a momento. Creo que sólo se golpeó contra el piso cuando el auto lo ¨chupó¨. Dejé mis cosas en la casa y volví al auto, con intención de dejarlo en alguna rama para ver si se recuperaba... Cuando abrí la puerta ¡salió volando! Medio desequilibrado, pero bastante bien. Todavía está recuperándose del susto y el golpe, en el árbol del vecino. Perdió algunas plumas de su cola que quedaron en mi auto... me quedarán de recuerdo. Son hermosas.

6 comentarios:

zime dijo...

Realmente son hermosas!!! Y seguro te las dejó de regalo, por haber vuelto y acompañado hasta una rama segura... bueno, que un accidente lo tiene cualquiera, pero no cualquiera se hace cargo, no?.
Ahh, vi que pudiste poner el encabezado, muy bien!! ;)

zime dijo...

solo por molestar, fijate que me parece que estos dos link están mal: Claudia Legnazzi, Children's Illustrators

Marcela Calderón dijo...

Gracias, Zime! Ahora me fijo y los arreglo.

Paola dijo...

Me encantó tu historia Marcela!
Es verdad que todo es un boomerang, cada buena acción tiene su recompensa.
Qué bueno que tu pájaro y vos se hayan encontrado y sólo haya sido un susto :)
Ah! Precioso tu encabezado nuevo!

Marcela Calderón dijo...

Gracias, Paola. La verdad es que me siento bien con el desenlace...

Germán dijo...

Los carpinteros son hermosos. Me fascina cuando me encuentro alguno por los alrededores de casa. Saludos.