Tengo que comprar barniz mate. Cuando la piedra es rugosa, como lo es la más grande, el brillo casi no se nota y no molesta, pero cuando la piedra es bien pulida, tipo canto rodado, como las más chiquita (es de las que trajo mi hija de Chapadmalal) el brillo le saca gracia y textura... además de que sale mal en la foto :(
Tengo el honor de trabajar como ilustradora colaboradora para La Valijita de Billiken desde que empezó a salir, hace ya 6 años. Y tengo el orgullo de poder decir que soy una de aquéllas que permanecen en el staff, desde el primer número, sin cortes ni agujeros.
Este año, la Vali saldrá con una sección -doble página- de "Transformaciones increíbles" que se presentan en la Naturaleza. La idea original, es mía. Los textos, también... ¡Ah! ¡Y las ilustraciones, claro! ^!^
He aquí la transformación que salió con el primer número, en febrero, inaugurando la sección. Con ustedes: El Sapo. Un clásico en transformaciones. Je.
Mi hermana, cuñado y sobrinines, viajaron unos días a Merlo, San Luis. Se acordaron de mí, y me buscaron piedras en los ríos.... Son porosas, con bordes rectos y con mica. Muy diferentes de las lisitas que estuve pintando. Me entusiasma pensar qué y cómo pintarlas. Vamos a ver qué sale.... Mi hermana, como siempre, fue un poco más allá y me hizo una preciosa bolsa para contenerlas. No podía ser de otra manera: siempre tan dulce y prolija. =^!^=
Además... ¡me regaló tinta para sellos a bolilla! (Gaby: ¿Adiviná quién le dio la idea?... je)
A pedido de su público:
El Sapo Encantado y su señorita Rana. (Para un texto divino de mi admirada María Cristina Ramos). ^0^
Alguna aclaración pertinente: Estas ilustraciones fueron hechas -como muchas de las que muestro- para un libro en especial con una diagramación y diseño en especial. Por eso es que, descontextualizadas, pueden parecer desequilibradas y con espacios ridículos. Por ejemplo: en la última, sobre la derecha, va una placa opaca con texto y vocabulario que tapa casi todo el tallo del cardo y las hojas. Por eso es que, si bien los dibujo completos porque me sirven de guía -y me resisto a dibujar por partes, je-, no me detengo tanto en detalles de pintura, luces y sombras. Espero que se entienda a qué me refiero...
Ya lo sabemos: soy ilustradora. Las imágenes son lo mío, y -sin embargo-, me fascinan las palabras orales o escritas. Escuchadas, dichas o leídas. Su gramática y ortografía. Su musicalidad y fonética. Hace unos días, entré al blog de Bella y me encontré con ésto:
"Las palabras son recuerdos de las cosas nombradas, cuerpo y alma, sabiduría de las esencias. Leerlas nos inquieta y nos transforma; escribirlas nos traduce y nos llama al florecimiento espiritual para que la belleza deje de ser inasible; decirlas nos ancla en el prójimo, en la otra voz que tanto necesitamos para sentir que somos, para participar en la abandonada conversión al amor y a las virtudes."
Del libro:Hablar, escribir, traducir en español.Alicia María Zorrilla. Un libro sobre corrección y edición de textos.
Y me dieron ganas de hacer una entrada de palabras. Con el permiso expreso de Bella, claro.
Y para palabras musicales: Luna Monti y JuanQuintero, recreando una Canción para bañar la luna, de María Elena Walsh. En una versión más que impecable. Llena de palabras sonoras, armonías y onomatopeyas.
Al Sr. Editor, le gustó el resultado.¡Y me permitió seguir jugando con pinceles digitales! :) (Click en la imagen para verla en detalle) Les deseo un 2010 lleno de proyectos creativos y mucha inspiración, en todos los órdenes de la vida. Gracias por estar siempre, comentando y alentando. Este blog existe gracias a ustedes. ;)
Los que me conocen, lo saben. Acá, creo que ya lo dije más de una vez. Me encanta recibir y enviar correo. Del tradicional. Ese sobre o paquete que te entrega, en mano, el cartero que llegó a tu casa en moto -o mejor aún, en bici-. Encontrarme con el sobre en la mano, leer mi nombre escrito de puño y letra del remitente. Abrirlo con cuidado de no rasgar nada de lo que contiene, y descubrir la sorpresa en su interior... Una vez más, el cartero se ligó una sonrisa, al darme un sobre que me mandó Vero. Una delicadísima tarjeta navideña hecha a mano. En realidad, en rigor de verdad, si no fuera por la fecha y por la dedicatoria (cómo me gusta reconocer a las personas en el trazo de su escritura... en la expresión de ese trazo...), la tarjeta bien podría no haber sido navideña. Justamente porque no tiene la estética a la que estamos acostumbrados para estas épocas. Y es éso, lo que más me gusta de esta tarjeta. Vero: tu tarjeta es bellísima, y tu gesto al enviármela, lo es más aún. Ya lo he dicho en más de una ocasión: estas pequeñas cosas, me hacen feliz. A los que no la conocen, los invito a pasar por El Pozo Voluptuoso, el rinconcito turquesa, de Veroka.
Estuve ordenando un poco mi computadora. Y aparecieron dibujos que hice hace un tiempo y -creo- que no les mostré. Para La Valijita. Ilustraciones del año pasado.
Espero que les gusten. Línea de tinta, escáner y pintura digital en Photoshop.
(Click en las imágenes para agrandarlas).
Mientras escribo ésto, escucho -a todo volumen- el Rock de mi pueblo, de Carlos Vivesy su banda, La Provincia. Qué bien que suena esta banda. Cómo me gustan sus arreglos y el equilibrio entre los instrumentos. Lindo, lindo... ¿Necesito aclarar que se los estoy recomendando?
A ver qué les parece: -Música: Javier Ruibal. Su disco: Lo que me dice tu boca. Copio lo que leí por ahí, y que resume bien a Ruibal: Recoge en sus composiciones ecos y fórmulas sonoras de culturas muy alejadas hoy y muy próximas en tiempos pasados . El soporte generoso del flamenco le proporciona ritmo y armonía sobre los que construir una nueva música donde conviven muchas otras : Sefard , Estambul , Alejandría, Granada , Cádiz y el Caribe en ese orden o en cualquier otro.
La verdad, no sé cómo hacer para que aparezca acá, la ventanita de YouTube con el tema que les preparé, así que, les dejo el link. Con ustedes: Atunes en el paraíso.
(Update: Rafa es un nuevo y españolísimo visitante de mi blog -que anda primereando a unas cuantas, je-. Gracias a él, acá les dejo la ventanita de You Tube con "Atunes en el Paraíso". ¡Gracias, Rafa!)
Lectura: Gabriela Margall. Lo que no se nombra. Editorial Vestales. En la Argentina próxima el Centenario, las familias acaudaladas desean formar parte de un linaje. Sus ojos está fijos en Europa y en imitar un refinamiento que les es ajeno. Entre tantas cosas mantenidas en silencio, están las hijas de las familias ricas -las princesas de Buenos Aires- que permanecen en un segundo plano, sin voz ni opiniones propias, como una figura borrosa de una fotografía. Dentro de esta recomendación, recomiendo especialmente prestar atención al personaje de Lipinski. Me enamoré de él. je.